UN BUEN PALO NEGRO PARA MÍ
Etiquetas: labios, negro, Senegal, tranca
Hablando con unas amigas llegamos a la conclusión de que teníamos un sueño para realizar y que aún no habíamos llevado a cabo excepto una de nosotras, Alicia. Ella decía que hacerlo con un hombre de color había resultado la experiencia más increíble que había vivido nunca. Yo le dije que tenía cierto reparo porque todos me resultaban fisicamente demasiado imponentes, teniendo en cuenta que soy menuda, delgadita y de piel muy clara. Siempre pensé que la polla de un negro sería demasiado para mí. Ella aseguraba que nunca es suficiente ni demasiado y que tenía que probar. El resto de amigas se reían imaginando la situación.
Pero cierto día mi amiga Alicia me dijo que tenía un regalo para mí, porque se aproximaba mi cumpleaños. Yo pensaba que sería algún vestido de los que habíamos visto en una tienda y que tanto me había gustado, pero cuando llegué a casa y busqué mi regalo la sorpresa fue bestial. Alicia me pidió que buscase en su dormitorio que encontraría “mi regalo” allí. Cuando abrí la puerta no veía nada, pero de repente unas manos grandes me taparon los ojos. Una voz grave y con acento extranro me pidió que me girase lentamente y cuando lo hice quitó sus manos de mis ojos, al abrirlos no tuve palabras para expresar lo que sentí. Tenía delante de mí al chico de color más impresionante que había visto en mi vida. El color era de un negro brillante casi azul, increíble que al momento sentí fascinación por tocar y acariciar. Sus dientes eran tan blancos que molestaban y sus manos eran fuertes y suaves a la vez. Cuando miré hacia abajo y vi su miembro me quise morir, una gran tranca en estado lánguido que medía por lo menos 20 centímetros, madre mía cuando aquello se pusiera erecto ¡¡hasta donde llegaría!!!
Oí la voz de mi amiga diciendo: ¡¡¡Todo tuyo querida, regalito del Senegal!! el joven de color me agarró por los hombros y me puso de rodillas, delante de su gran polla. El deseo fue apabullante y no me demoré en chupar aquello que tenía ante mis ojos. Era imposible que pudiera tragarme todo aquello, mi boca solo abarcaba la mitad y eso que yo trago hasta la garganta, pero no había manera sin que me ahogara. El chico no se lo pensó dos veces y me embistió en la boca sin miramientos, lo cual me ponía a cien. Las lágrimas me caían a chorros por la cara. Parecíamos chocolate con leche porque nuestros colores eran tan diferentes… pero eso me gustaba aún más. Luego me dio la mano y me tumbó en la cama. Me quitó las bragas y abrió las piernas. Todavía puedo recordar sus labios gruesos y carnosos comiéndome el coño, vaya lametadas, donde se pongan aquellos labios que se quiten los de Angelina Jolie, aquel tío tenía la lengua más hábil que había sentido en mi vida.
Lo tenía tan caliente que pensé que me corría en ese momento, pero aquel hombre se lo vio venir y paró. Su polla estaba lista, me iba a penetrar, llegaba el ansiado y temido momento, no sé ni cuantos centímetros tenía aquello, pero fuera lo que fuese tenía tamaño para perforarme de una sola vez. No tuvo piedad me la metió hasta el estómago, di un grito, creí que me moría pero nada más lejos de la realidad, tras dos embestidas el placer era inaudito. Aquel hombre era un animal salvaje, pero a mí no me importaba, solo quería que siguiera y no parase nunca. Tuve que sujetarme a la cama porque me empujaba con tal fuerza que me iba a caer. Sus manos apretaban mis senos que no paraban de saltar arriba y abajo.
Luego de un solo movimiento me dio la vuelta, creo que ni me di cuenta como lo hizo, simplemente me vi bocabajo en cuatro patas con el capullo marrón tirando a rosado cerca de mi culo. No podía creerlo, no me resignaba a creer que realmente se le estuviera ocurriendo metérmela por el culo, era científicamente imposible, o al menos eso creía yo… Primero tuvo cuidado, la verdad, temía pensar que fuera bruto pero el chico sabía bien que se traía entre manos y empezó despacito. Pude salir huyendo de allí, pero sinceramente estaba ansiosa de ser enculada por aquel palo increíble.
De pronto entró, irremediablemente entró en mi agujero trasero. El dolor fue tremendo, pero no quería que saliera de allí. Algunas gotas de sangre mancharon la sábana, pero aún así le pdí que no parase, solo hicieron falta cuatro segundos para estar corriéndome. La mezcla de sangre y flujo hicieron que su polla se moviera mejor dentro de mí. Mientras me corría le miré y vi como aquel hombre que abarcaba todo mi cuerpo con sus grandísimos dedos, y aplastando mi cuello contra el colchón sudaba como un poseso tratando de aguantar el ritmo. De repente vi que su gesto se aflojaba, no podía más. Sacó aquel descomunal miembro y se corrió en mi espalda, salió un chorro de leche blanca impresionante, caliente que resbalaba por mi espalda y mi culo, hubiera deseado que fuera en mi cara, para poder probarla pero no le dio tiempo. De todos modos le pedí que quería volver a verlo para mamarle hasta el final, me había quedado con las ganas de probar aquel manjar, debe ser exquisito.
Cuando salí de aquella habitación no podía casi ni andar,ja,ja,ja… las piernas no me respondían. Pero me sentía satisfecha al máximo, aún parecía sentir aquellos labios en mis coño relamiendo a tope hasta hacerme volar. Mi amiga estaba muerta de risa, el chico salió de la casa no sin antes recibir un cachete en el culo de mi parte por haber sido tan rudo conmigo. Alicia me dijo que ella ya lo había probado antes y que le había gustado tanto que no dudó un momento en regalármelo por mi cumpleaños. Entre las dos pensamos que pronto se acercaba el cumple de mi amiga Rosita y que a ella también le vendría genial una polla negra de tal calibre. Ambas nos partimos de risa pensando en Rosita perdida entre aquellas piernas y brazos, y ella que es tan modosita, sin duda lo necesitaba más que ninguna. El teléfono del senegalés es un imprescindible en nuestras agendas, nunca se sabe cuando nos puede hacer falta y él siempre está disponible para nosotras, se ve que somos un grupo de chicas muy calientes porque nos lo rifamos cada día por tenerlo. Este chico tiene algo que crea adicción… y yo sé muy bien lo que es,je,je…














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